¿Cómo sería Colombia sin bicicletas?

Imagina un domingo en Bogotá sin ciclovía. Un lunes sin domiciliarios en bici. Una ruta a La Calera sin escarabajos subiendo despacio. Es difícil, porque en Colombia la bicicleta no es solo un vehículo: es parte de cómo vivimos.
Las ciudades serían más lentas
Cada persona que va en bici es un carro o un puesto de bus menos. Sin ellas, el tráfico de las horas pico sería todavía más pesado, los trayectos más largos y el aire más contaminado. La bici es, literalmente, una forma de ser parte de la solución.
Perderíamos la ciclovía
Bogotá es famosa en el mundo por su ciclovía dominical: kilómetros de vías cerradas a los carros para que la gente camine, trote y pedalee. Es un espacio donde se cruzan todas las edades y todos los barrios. Sin bicicletas, ese ritual simplemente no existiría.
Muchos se quedarían sin trabajo
Mensajeros, domiciliarios, vendedores ambulantes, bicitaxis, talleres y tiendas de repuestos. Para miles de familias la bicicleta es la herramienta de trabajo, la más barata de mantener y la que no se queda en el trancón.
Nos faltaría una parte de nuestra identidad
Desde los escarabajos de los años ochenta hasta los campeones de hoy, el ciclismo es uno de los deportes que más ha emocionado al país. Las montañas colombianas son famosas entre ciclistas de todo el mundo, y cada fin de semana miles de aficionados salen a rodar.
Y la salud lo sentiría
Pedalear es ejercicio sin darse cuenta: mejora el corazón, el ánimo y el sueño. Quitar la bici sería quitarle a mucha gente su única actividad física diaria.
Entonces, a rodar
La buena noticia es que no tenemos que imaginarlo. Cuidar la bici como medio de transporte, respetar a quienes la usan y salir a rodar es la mejor forma de mantenerla viva. Y si vas a llevar cosas, mejor en la bici que en la espalda: te contamos por qué en La importancia de una alforja.


