La importancia de una alforja: por qué llevar la carga en la bici y no en la espalda

La bicicleta es el transporte más eficiente que existe para distancias cortas y medianas. Pero hay una pregunta que todo ciclista se hace tarde o temprano: ¿dónde llevo mis cosas? La respuesta corta es: en la bici, no en tu espalda.
¿Qué es exactamente una alforja?
Una alforja es cualquier bolso diseñado para ir sujeto a la bicicleta: adelante en el manubrio, debajo del sillín, en el cuadro o sobre la parrilla. Las hay de dos litros para lo básico y de más de diez para viajar varios días.
5 razones para cambiar el morral por una alforja
1. Menos sudor, más comodidad
Un morral tapa toda la espalda y es la razón número uno por la que llegas empapado al trabajo. Con una alforja la espalda respira y llegas presentable.
2. Mejor equilibrio
El peso en tu espalda sube tu centro de gravedad y se mueve con cada pedalada. En la bici, la carga va más abajo y fija, lo que hace que la bici se sienta más estable, sobre todo en bajadas y curvas.
3. Menos dolor de hombros y cuello
Después de una hora con dos o tres kilos colgando de los hombros, el cuello lo siente. Con una alforja tu cuerpo solo se ocupa de pedalear.
4. Todo a la mano
Un bolso de manubrio te deja sacar el celular, la comida o la chaqueta sin bajarte. Algunos tienen ventana táctil para usar el GPS mientras ruedas.
5. Más seguridad
Muchas alforjas traen reflectivos y puntos para colgar una luz trasera. Y sin un morral enorme tienes mejor visibilidad al girar la cabeza.
¿Y cuándo sí sirve un morral?
Para trayectos muy cortos o si vas a caminar mucho después de bajarte. Por eso varios bolsos de manubrio traen correa de hombro: los usas en la bici y luego te los llevas como canguro.
¿Por dónde empezar?
Si vas a comprar tu primera alforja, revisa nuestra guía ¿Qué alforja para bicicleta me puedo comprar?, que tiene un test de tres preguntas para recomendarte un tamaño.


